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Adoptan mascotas que se unieron a la huelga de la UPR

http://www.primerahora.com/adoptanmascotasqueseunieronalahuelgadelaupr-399587.html

 

sábado, 10 de julio de 2010

Adela Dávila Estelritz / Primera Hora

Huelga decirlo, pero vale la pena repetirlo: nadie conoce mejor lo que es lealtad, apoyo y solidaridad, que un perro. Estos animalitos no albergan rencores ni agendas secretas; no viven pendientes del qué dirán, no mienten y no engañan. Más aún, son capaces de dar su vida por sus amos e, invariablemente, responden a un empujón o a una pedrada, moviendo la cola y agachando la cabeza con sublime humildad.

Por eso, no es de extrañar que tres jóvenes universitarios del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico  -igualmente solidarios y empáticos- optaran por adoptar a los tres perritos que se les unieron durante la huelga que, recientemente, se llevó a cabo.

Por fuera, los perritos se asemejan a cientos de otros canis portorricensis, que solitos y desamparados como ellos estaban, deambulan por las calles de nuestro país. Por dentro, sin embargo, todos cobijan  algunos de los más nobles atributos que muchos humanos querrían para sí.

Definitivamente, se trata de perritos Suma Cum Laude; animalitos que podrían “dictar cátedra” de lealtad, respaldo y compañerismo

No en balde, en sus momentos más pesarosos y solitarios -aun dentro de la multitud- Paula, Guillermo y Noeli encontraron en Tuca, Wallace y Rayitovelozzz, respectivamente, un hálito de esperanza. Te invitamos a conocer sus conmovedoras historias. ¡No los olvidarás!

Guillermo y Wallace

“Conocí a Wallace en el campamento del Comité de Acción de Estudiantes de Derecho”, relata Guillermo Rebollo-Gil, estudiante de segundo año de dicha Facultad. “Wallace, junto con otros perros, compartía el espacio  con nosotros. Poco a poco, le fuimos ‘buscando la vuelta’, ocupándonos de él e intentando obtener su confianza. Sospechaba que iba a llevármelo  desde que lo  llamé así por David Foster Wallace, escritor americano  bárbaro, cuya imaginación  y creatividad  comunican valores clásicos de solidaridad y responsabilidad social. Y en  la huelga (ambos criterios) cobraron  un significado más real en mi vida. ¿Cómo no llevármelo a casa?
 (Antes), no era muy consciente de los problemas de abandono y adopción, (pero ahora) siento el deber de responsabilizarme y aprender sobre el problema. Eso es deuda”.

 Paula es de Tuca

No están leyendo mal;  Tuca fue la que “adoptó” a Paula, literalmente. Para esta estudiante de prejurídica de la Facultad de Humanidades -que aspira a ser abogada para defender los derechos de todos-, lo de Tuca “fue amor a primera vista. La encontré en (la huelga) de la Universidad, frente al portón de Bellas Artes, en la calle Gándara. Ella no sólo buscaba comida y cariño, sino que parecía estar atenta a lo que estaba pasando.  Era guardiana y compañera de todos”.

Al darle cariño, “con su miradita triste, pareció preguntarme: ‘¿Quieres ser mi amiga?’ ¡¿Cómo decirle que no?! Me empezó a seguir y yo conseguí quien la adoptara, pero Tuquita -que es tuca, de verdad- decidió que su dueña sería yo. Creo que hay que ser responsable y sensible con los seres humanos, con la naturaleza y, por supuesto, con nuestros animalitos. Hay que comprender y practicar la solidaridad”.

Cabe señalar que el artista Javier Orfon, estudiante, también, de Bellas Artes, plasmó a Tuca  en una obra  que realizó en acrílico sobre tela.

Noeli con su Rayitovelozzz

Noeli Pérez de la Torre también estudia Derecho y conoció a su nueva mascotita en el mismo campamento donde Guillermo y Wallace se unieron.  El perrito “me reconocía mucho, dormía siempre cerca de mi cama inflable y, al momento de irme,  ¡no pude dejarlo!

(Aunque) tengo a Kanela, otra perrita rescatada, como una amiga  tenía a un conejo enano que se llamaba Rayito Veloz, siempre quise tener un perro y ponerle ese nombre. Lo modifiqué  a Rayitovelozzz porque es un zahorí y corre bien rápido.

Para mí, la adopción de Rayitovelozzz significa un compromiso con él y conmigo, porque me ha cambiado, me ha sensibilizado.  Cuando lo miro, veo a mis compañeros y compañeras y me acuerdo del proceso de la huelga y de la experiencia que fue convivir con todos por casi dos meses”.