Una
de las razones más frecuentes por las que llevamos nuestros
perros, y gatos (mascotas) al veterinario hoy en día es para
ser vacunados. Muchas personas entienden la importancia de vacunar
a las mascotas para prevenir enfermedades pero debemos recordar que éste
es un buen comienzo pero no debe ser el único paso que debemos
tomar para mantener nuestras mascotas saludables. Con relación
al tema de las vacunas de nuestras macotas debemos entender que no
todas las vacunas son iguales, a esto me refiero a la calidad de la
vacuna que por consecuencia afecta la protección que ella puede
conferir al animal que se le administra.
Punto
#1. No todas las vacunas son iguales. ¿Por qué quiero
hacer énfasis a este punto? Ayer tuve la oportunidad de conocer
a un sub-director del departamento de crédito de una institución
financiera en Puerto Rico. El cual conocí porque coincidimos
en un seminario que estábamos tomando juntos en el Centro de
Convenciones de Puerto Rico. El, al enterarse que yo era médico
veterinario me comentó que el llevaba a su perro a un lugar
en la zona norte para sus vacunas. Dicho lugar, no era un lugar donde
existe un medico veterinario realizando el proceso de inmunización
y por ende la calidad y protección que puede recibir ese animal
por una “vacuna” no está garantizada. Esto resulta
en una falsa expectativa para el dueño de la mascota de que
su mascota está protegida contra ciertas enfermedades cuando
la realidad es que no lo esta.
Esto
me trae al Segundo punto que quiero aclarar . Punto #2. La edad
del animal es vital al momento de vacunar a nuestras mascotas. Para
hacer un breve repaso la vacunación es un proceso en el cual
el médicoveterinario administra un antígeno o(vacuna)
contra ciertas enfermedades para que el cuerpo del animal produzca
una respuesta de protección contra éste antígeno
, creando de esta forma anticuerpos ( defensas ) en el momento en
que el animal sea confrontado con una enfermedad ya sea viral o bacterial
(ejemplo el provirus en los cachorros), este animalito reconozca ese
virus y envíe los anticuerpos formados por la vacunación
previa a neutralizarlos y de esa manera no enfermarse. Esto es lo
que realmente es el fin de una vacunación efectiva, pero esto
sólo se logra mediante la administración de una vacuna
de calidad comprobada. ¿Por qué menciono esto? Lo menciono
porque muchas personas con la buena intención de vacunar o
proteger a sus mascotas van y compran una “vacuna” en
un centro agricola y no conocen la importancia de que para una vacuna
sea efectiva es importante conocer la edad precisa en la cual esa
vacuna deba ser administrada y de la manera en la cual debe ser almacenada.
Al desconocer que para que un animal sea debidamente inmunizado, la
vacuna tiene que ser administrada en un periodo de tiempo específico
donde no exista la interferencia que puedan tener los anticuerpos
que todos los cachorros reciben de la madre y cómo estos anticuerpos
(inmunidad pasiva) afectan la salud de el animal al ser administradas
a una edad incorrecta y como consecuencia el animal no va a ser realmente
protegido y por tanto va a enfermar y potencialmente morir . Esto
es un caso que desafortunadamente vemos en nuestro hospital y merece
ser evitado.
Punto
#3. El momento de la vacunación de nuestra mascota es mucho
más que comprar una vacuna. Este es el momento en el cual
el médico veterinario tiene la oportunidad de no solamente
establecer un programa de inmunización para prevenir que su
mascota se enferme, sino que es el momento que el médico veterinario
tiene para realizar el examen físico de ese animal y examinar
debidamente al animal mediante exámenes de laboratorio como
una muestra de excreta de la mascota para detectar la presencia de
parásitos intestinales los cuales son muy frecuentes en cachorros
y de no ser tratados pueden afectar potencialmente a niños
y adultos en el hogar. El momento de la visita al veterinario también
es el momento en el cual realizamos exámenes de sangre lo que
nos ayuda a detectar a tiempo condiciones potencialmente fatales como
anemia microcíticas causadas por parásitos intestinales
que consumen sangre del animal y detectar la presencia del gusano
del corazón que suelen ser fatal en las mascotas afectadas.
Esta es la verdad que nosotros debemos saber y por que solo a través
de seguir un protocolo formal de vacunación a través
de su veterinario usted puede salvaguardar la salud de su mascota.
El
Autor de este artículo es Veterinario en el Hospital Veterinario
Miramar en Arecibo y Miembro acreditado de la Asociación Americana
de Hospitales Veterinarios Americana y miembro de el Colegio de Médicos
Veterinarios de Puerto Rico.
. De
tener alguna duda o pregunta relacionadas a la salud de su mascota
lo puede contactar, en la Avenida Miramar 613 en Arecibo, frente a
la farmacia El Amal a los teléfonos : 787-880-0001 y 787-817-1358. |