¿Cómo llegar a una solución al problema de sobre población de animales realengos?

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El 12 de agosto del 2014, el periódico Primera Hora publicó una nota en la que notifica sobre las necesidades de uno de los muchos santuarios de la isla que busca recabar ayuda para poder alimentar y dar los cuidados necesarios a una población estimada de 800 perros y 100 gatos.

Estos ciudadanos y entidades, que están asumiendo en muchos casos el rol que debería tener el estado en cuanto al grave problema de población de animales realengos al atender a casi mil de ellos, pueden llegar a un momento en que la carga es casi insostenible.

“La raíz principal del problema de los animales realengos en Puerto Rico es el abandono”, dijo el Dr. Osmar Rivera, presidente electo del Colegio de Médicos de Veterinarios de Puerto Rico. Durante años, el Colegio de Veterinarios ha apoyado e impulsado, sin éxito, legislación para crear un registro de mascotas como herramienta para imponer sanciones sobre los dueños que abandonan sus mascotas. La tenencia responsable es una obligación para todo custodio de animales.

“Aunque muchos lo desconocen, se ha encontrado que la gran mayoría de estos animales nacieron en un hogar, y no en poblaciones ferales o silvestres en su estado “natural”. Estos animales fueron domesticados y dependen de nosotros para sobrevivir”, explicó el Dr. Rivera.

El abandono de animales constituye un delito puesto que representa una violación a la Ley 154 de  2008 para el Bienestar y Protección de los Animales. Las especies más comúnmente abandonadas son los perros, gatos y caballos. En el día de hoy también ha habido reportes de problemas por caballos abandonados en vías públicas, sin que se pueda identificar a su dueño.

Las razones para abandonar un animal varían según la especie.  La mayoría de los dueños que se percatan por una razón u otra de que no podrán asumir la responsabilidad de cuidar a sus mascotas, en lugar de actuar responsablemente y llevar a las mascotas uno de los muchos albergues que hay alrededor de la isla, cometen el delito de abandonarlos alegando que no quieren que los maten en el albergue. Sin embargo, “los condenan a una vida de sufrimiento al arrojarlos a la calle donde padecen hambre, sed enfermedades, lesiones por peleas o producto de atropellos con vehículos de motor, contraen enfermedades y mueren solos”, explicó el veterinario.

En el caso de los caballos, además de las calamidades que padecen, estos puede provocar graves accidentes que ponen en riesgo la vida del animal y de los ciudadanos.

¿Cómo llegar a una solución?

Es preciso una combinación de estrategias para reducir, y a largo plazo evitar, que haya una población de animales realengos. La esterilización para lograr un control de la reproducción, la creación de un registro para mascotas para poder exigir responsabilidad y así promover una tenencia responsable por parte de los dueños de mascotas, son algunas de estas estrategias.

También es preciso educar, ir creando conciencia en la ciudadanía sobre el sufrimiento y los peligros que enfrentan estos animales que alguna vez fueron sus mascotas.

Entidades como el Colegio de Médicos Veterinarios y como tantos santuarios y albergues de la isla necesitan que el Estado también asuma su parte del compromiso para lograr poner en práctica un plan que simultáneamente combine estas estrategias que sin duda serían parte importante de la solución al grave problema del abandono animal.

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  1. Hace ya un par de anos que en la Urb Hucares en Rio Piedras existe una controversia en torno a el control de gatos realengos. La polemica esta ante la consideracion de los Tribunales (San Juan). He recurrido a leer con Detenimiento la Ley 154 de 2008 Ley para el bienestar y la Proteccion de los Animales. He encontrado que en el caso que me ocupa el numero de gatos es excesivo y que algunos en la comunidad han optado poe envenenarlos. El uso indiscriminado de venenos y la falta de control adecuado expone a otras especies domesticas a ser envenenados. La Ley 154 establece una excepcion (que el animal no sea una plaga) la ley en sus definiciones no incluye lo que para efectos de la ley es una plaga,tampoco indica quiens es elresponsable de declarar la plaga. Aclarar esta interrogante puede se ser de gran ayuda para aliviar las fricciones entre algunos miembros de la comunidad. Yo personalmente no tengo problemas. Cuento con un Labrador que pesa sobre 100 libras y no hay gato que se acerque a mis premisas. Agradecere en lo que vale que se me provea la aclaracion que solicito para tratar de llevar la paz a algunos vecinos.

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